EL ROL NO ES FACIL PERO SE PUEDE LLEVAR BIEN

¿Quién soy yo?...¡papá! 

Luis Vera Cruzado pensaba que sus hijos tenían que ser modelo de crianza, por ser psicólogo. Luego entendió que también es padre y hombre, como cualquiera. 

“En Muchas familias se considera que el padre tiene la última palabra y esto es malo porque se pierde la confianza en él”.

 Ser padre no es una labro fácil y eso lo sabe Luis Alfonso Vera Cruzado. Es psicólogo pero también es padre, como cualquier mortal; sin embargo su experiencia en terapias de familia le ha ayudado a comprender mejor el rol de “hombre de la casa” dejando de lado el “machismo” imperante aún en algunos peruanos y resaltando también la fragilidad del progenitor.

A su consultorio llegan muchos casos relacionados a los padres. Son abandonos, en su mayoría gente pobre, o falta de tiempo y atención a los hijos, en estratos económicos estables y altos. En estos últimos casos, los padres tratan de suplir su ausencia con el aspecto material, es decir compran cosas costosas a los hijos para ocultar la falta de cariño.

Existen también casos en que los padres trabajan en demasía para cubrir las necesidades, que van más allá de los requerimientos básicos del niño; en familias de clase media, el padre muchas veces se ve en la imperiosa necesidad de no dedicar tiempo a sus hijos porque debe emplearlo en conseguir dinero para la familia y en casos extremos se van al extranjero dejando a los hijos con los tíos, abuelos u otros parientes. Vera Cruzado recibe un promedio de cuatros llamadas semanales de padres que viven en el extranjero, preocupados por el aspecto emocional de sus hijos.

El psicólogo hace un balance de los últimos tiempos y expresa que felizmente el pensamiento del “hombre que trabaja y que la mujer cuida a los hijos”, ha cambiado.

Hoy, los padres demuestran el mismo interés por los hijos que las madres y esto es bueno, pues los roles de padre y madre son similares.

Pero los últimos tiempos han hecho que sea más difícil ser padre, por varios factores.

“Nuestros padres fueron educados de una forma bastante rígida y los abuelos también y esa actitud se trasluce a comportamientos bastante ine7stables, pues el padre no sabe qué hacer, es decir si le pega o no le pega al niño”, comenta el psicólogo.

Señala que los extremos se deben evitar. La mejor manera es buscar el equilibrio, aunque en la educación es muy difícil pero el buen comportamiento de los padres se expresa con las actitudes de los hijos.

En muchas familias también se acostumbra a señalar que el padre tiene la última palabra y esto es malo, según el experto en terapia de familia. Este pensamiento obliga a señalar al padre como el malo y a la madre como la buena.

“Esto es un gran error. El padre y la madre deben asumir la misma responsabilidad y en una forma bastante saludable tener un entendimiento sobre los hijos”, explica.

Ver al padre como el malo de la casa hace perder la posibilidad de que el hijo tenga confianza con él y que la madre encubra la mala crianza del hijo, teniendo finalmente resultados negativos.

Luis Alfonso Vera Cruzado    C.Ps.P. 2624  282548 9943424  Correo-e.: veracruzado_accion@hotmail.com